El Pez Aviador

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Retrato (inesperado) de Rodrigo (a lapicero) en mi libretita.

Retrato (inesperado) de Rodrigo (a lapicero) en mi libretita.

Este ya es medio viejo, pero acá lo subo de todas formas. Debe tener como… cuatro años.

Este ya es medio viejo, pero acá lo subo de todas formas. Debe tener como… cuatro años.

Este originalmente era un dibujo en tinta en mi libreta que se convirtió en siligrafía. Imprimí… 6.

Este originalmente era un dibujo en tinta en mi libreta que se convirtió en siligrafía. Imprimí… 6.

A este señor ya muchos lo conocen (ya debe tener poco más de un año), pero pensaba que aun así lo publicaría junto con otras cosas que ya había hecho. Lo cual resultará en un desmadre, porque los alternaré con cosas nuevas…

A este señor ya muchos lo conocen (ya debe tener poco más de un año), pero pensaba que aun así lo publicaría junto con otras cosas que ya había hecho. Lo cual resultará en un desmadre, porque los alternaré con cosas nuevas…

Pensaba que tal vez podría publicar cosillas y demás por acá. (En el dibujo) les presento al culpable de todo esto, y su breve historia:
Lo envuelve una triste historia. De pequeño no le enseñaron a nadar porque nació sin dos de sus aletas, por lo que viajó a tierra para sustituirlas con alas de avión, convirtiéndolo en el peor aviador de todos los tiempos. Lo trágico es que inició una tradición de peces aviadores, cortándoles las aletas necesarias a sus hijos sanos e instalándoles alas. Hoy en día son como una plaga de los cielos devastadora para la ecología, pues multiplicaron la población de aves acuáticas, dándoles alimento accesible y volviéndolas criaturas holgazanas. Afortunadamente, son lentos y fáciles de cazar y una vez retiradas las alas postizas, son deliciosos a la plancha.

Pensaba que tal vez podría publicar cosillas y demás por acá. (En el dibujo) les presento al culpable de todo esto, y su breve historia:

Lo envuelve una triste historia. De pequeño no le enseñaron a nadar porque nació sin dos de sus aletas, por lo que viajó a tierra para sustituirlas con alas de avión, convirtiéndolo en el peor aviador de todos los tiempos. Lo trágico es que inició una tradición de peces aviadores, cortándoles las aletas necesarias a sus hijos sanos e instalándoles alas. Hoy en día son como una plaga de los cielos devastadora para la ecología, pues multiplicaron la población de aves acuáticas, dándoles alimento accesible y volviéndolas criaturas holgazanas. Afortunadamente, son lentos y fáciles de cazar y una vez retiradas las alas postizas, son deliciosos a la plancha.