Tu nombre me resuena en la cabeza
como un taladro dulce.
Cada letra se fija en mi conciencia
pera mostrarlas a todas horas;
en el parabrisas del coche,
en la caja del gato,
en la oscuridad antes de dormir.
Entonces, de repente aparecen
todas juntas como una condena,
como un mantra,
como…